lunes, 13 de marzo de 2017

Me visitas

Llegas como el rocío fresco,
amando amplios campos floridos
en precoz primavera,
bajo suaves cielos  serenos y celestes,
que se pierden en un denso mar.
Como Ocaso tardío,
tu incandescencia expira,
y me llevas a sueños ocultos
para anidar entre floridas Madreselvas.
Mientras…,
mi niña sale a pasear:
alegrando,  alumbra.
Y recorre arrullos,
recogiendo sudores de sollozos
para profundos cántaros de cristal.
Así eres Tú,
Firmamento sin horizonte.
Almendro maduro.
Y te despides,
entre juguetonas nubes,
abrazando historias
presenciadas bajo frondosos hibiscos
de intensos rojos aterciopelados,
para nuevamente
volver vaporoso y fecundo,
amando amplios campos floridos.  



María Puccio
Fotografía de María Puccio