viernes, 23 de enero de 2009

CAPRICHOS DE LA GENÉTICA I

Diagnósticos como la fibromialgia, fatiga crónica, y muchos otros diagnósticos que quedan por descubrir y continuar estudiándose, caen dentro de lo actualmente son consideradas enfermedades genéticas.
Llevo una temporada que me cuesta mucho concentrarme, coordinar ideas, retener información, pero sobre todo procesarla; ello que me da la sensación de encontrarme sin memoria.
Esta situación, se refleja en mi expresión oral y escrita llegando en algunos momentos a ser desordenadas e incoherentes.
Gracias a la plena conciencia que tengo de esta situación, realizo un gran esfuerzo para expresarme brevemente y sobre todo con propiedad.
La visión también me hace jugarretas; a veces veo bien diferenciando lo que veo (imagen y fondo). Otras veo todo el conjunto conglomerado sin apenas diferenciar imagen de fondo; en momentos, veo borroso o tengo las imágenes desenfocadas.
Todo el esfuerzo que realizo para llevar una vida cognitivamente “normal” (diría más bien productiva) me conlleva un gran desgaste mental, quedando después de cada una de las actividades que realizo completamente agotada, exhausta. Podría compararlo con el esfuerzo extremo realiza un deportista próximo de llegar a la meta para ganar el premio.
Por ello, doy gracias a este espacio y a quienes me siguen, porque de esta manera me veo motivada a no dejarme absorber por un capricho de la naturaleza, buscando alcanzar cada día mi objetivo: dar la cara al mundo con dignidad, sobriedad, optimismo, paciencia y constancia y así, de esta manera, continuar escribiendo.
Es así como tengo la oportunidad de dar testimonio de lo que es terapéutico y compartirlo con quienes quieran aprender conmigo a vivir la vida y a disfrutar de la misma de una manera distinta.
Isabel Gómez

1 comentario:

psicoisapecat dijo...

Soy una persona afortunada, porque tengo la opotunidad contar con amigos que comprenden mi situación personal relacionada con la salud y animarme confiando en mi capacidad de autosuperación.
Para ellos y a quienes me siguen dedico mis confidencias.
Isabel Gómez