jueves, 26 de febrero de 2015

Saber dar gracias. Salmo 138 (137)


Un estado de armonía interior, siempre se manifiesta con un saber dar gracias. Con valorar cada uno de los detalles que la vida nos ofrece experimentar para crecer y desarrollarnos.

El saber llevar a la cúspide un estado de gratitud y reconocerse afortunado con las experiencias de vida para sentirnos más y saber que podemos Ser Más, es el regalo al silencio de nuestra mente, a los murmullos de nuestros pensamientos  para dar pie a una experiencia plena de reconciliación personal propia de los que se dejan perdonar y se esfuerzan en pedir pedir perdón.

En Psicologia la reconciliación continua con uno mismo es la oportunidad de vida que el ser humano se otorga, para saber donarse a los demás con dadivosidad  y tener experiencias de felicidad manifestadas en estados de paz interior, serenidad, perdón a los demás. 

Esta donación, sólo es propia de quienes consiguen dar gracias, llámese a la vida, a Dios Padre, o a los agnósticos, al infinito. 

Por ello, comparto como signo de constancia que la gratitud está presente para vivirlo continuamente dos fragmentos del Salmo 138(137)

Cada uno, puede elegir del Salmo completo según su experiencia personal y lo que el Espíritu del Padre le Inspire la frase que desee llevarse para el día.

El siguiente Salmo, se corresponde al primer jueves de Cuaresma del 2015

María Isabel Gómez Castillo.
Fotografía de María Isabel Gómez Castillo

SALMO 138 (137)
138:1 ...
Te doy gracias, Señor, de todo corazón,
te cantaré en presencia de los ángeles. 

138:2 ...
y daré gracias a tu Nombre 
por tu amor y tu fidelidad, 

138:3 Me respondiste cada vez que te invoqué 
y aumentaste la fuerza de mi alma. 

138:8 El Señor lo hará todo por mí. 
...
¡no abandones la obra de tus manos!

http://www.vicariadepastoral.org.mx/sagrada_escritura/biblia/antiguo_testamento/39_4_salmos_02.htm


Historias personales de fondo espiritual triunfan en los Oscars | Pantalla 90

miércoles, 25 de febrero de 2015

Libro de Isaías 55,10-11.

Fotografía de María Isabel Gómez Castillo

Martes de la Primera semana de Cuaresma, 2015

Libro de Isaías 55,10-11. 
Así habla el Señor:
Así como la lluvia y la nieve descienden del cielo
y no vuelven a él sin haber empapado la tierra,
sin haberla fecundado y hecho germinar,
para que dé la semilla al sembrador
y el pan al que come,
así sucede con la palabra que sale de mi boca:
ella no vuelve a mí estéril,
sino que realiza todo lo que yo quiero
y cumple la misión que yo le encomendé. 

martes, 24 de febrero de 2015

No lo hicieron con el más pequeño


No soy quién para juzgar, sólo sé, que prefiero estar en el grupo de los pequeños, de los que aún han de crecer, de los que se saben pecadores,  de los que necesita perdón para perdonar y vivir libre y en paz.

Gracias a este ser humano, que me permitió esta toma. Por él, elevo mi oración y recuerdo una línea del Evangelio más abajo.

María Isabel Gómez Castillo

Fotografía: María Isabel Gómez Castillo

Evangelio según San Mateo 25,46. 
Y él les responderá: 'Les aseguro que cada vez que no lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, tampoco lo hicieron conmigo'. 

http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20150222

lunes, 23 de febrero de 2015

RELACIONES POR LA RED: NUEVOS ESTILOS DE DEPENDENCIA

En estas sociedades en crisis, en donde el ser humano cada vez busca tener experiencias diversas y nuevas, se va sumergiendo en trampas psicológicas que devienen en dependencias.

Una de ellas y que está vigentemente activa, es la búsqueda de pareja por internet.

No es algo novedoso,  lo novedoso es que, cada vez los sujetos que acceden a este tipo de interacción virtual lejos de las relaciones sociales tradicionales, caen en un círculo vicioso contra natura  que limita o incluso puede llevar a atrofiar  sentidos que, en las relaciones naturales son enriquecedoras en una relación de pareja.
Qué es lo que estoy  observando.

En realidad estos medios, tipo chat, skiper, páginas de búsqueda de  pareja, entre otras, se han convertido en burdeles virtuales baratos en donde gente desadaptada socialmente, con rasgos patológicos de personalidad dan rienda  suelta a instintos sexuales que, si fuesen en una relación natural, es muy probable  que no serían consentidas.

Puedo calificar este tipo de ejercicio como un nuevo estilo de prostitución barata por ambas partes, en donde aparentemente ambas conservan su anonimato hasta  que las circunstancias inviten a procurar una intensión de búsqueda  real, la que casi no llega porque buena  parte de estos usuarios (sean hombres o mujeres), sólo buscan placer, más  no un compromiso. 

El ejercicio de este tipo de relaciones, degenera en una adicción.

Lo que pocos aceptan, es que, a la larga, este estilo de  relacionarse encubre parte de patologías individuales o particularidades emocionales que requieren ser trabajadas por profesionales especializados en lo que se denomina áreas de la salud mental.

Este tipo de juego psicológico llevado a través del ámbito virtual,  son indicadores de carencias afectivas, de baja autoestima, de dificultades en las interacciones sociales. Revelan  frustraciones en diversos aspectos (físicos, emocionales), que  la persona necesita afrontar para cubrir aquellos vacíos afectivos que le quedan de gestionar  las relaciones sociales naturales.

A la larga, permiten atrofia muscular de los órganos que sí son verdaderamente necesarios para llevar una vida plena a nivel sexual.
Lo más peligroso, es que,  a través de la red, las pruebas que se solicitan los exploradores de estos servicios son en realidad, actos vejatorios para la dignidad e integridad física, psicológica y  moral de la persona; actos que después se van a solicitar de manera presencial, sin que nadie les garantice un grado de satisfacción sexual ya que están ejecutados por la única  acción del placer más no por la que invita la del amor, que en sí lleva al cuidado comprometido de la otra persona.

Esta situación se puede ver  agravada cuando, personas que ya tienen una patología latente a nivel psicológica o de personalidad, pueden incurrir en acciones que expongan  la vida de otro  ser humano al  no encontrar la satisfacción que aparentemente encuentra vía red virtual, in situ.

En conclusión, este tipo de práctica expone potencialmente a cualquier  individuo a desarrollar patologías alternativas a la adicción al sexo virtual que pueda costarle  la integridad física o psicológica a un ser que pueda desconocer el origen de las fantasías sexuales de un individuo; y lo más grave, es que está dando al deterioro de la dignidad de la persona tras convertirse en un ser promiscuo sin ser consciente de ello.

Indico, que  el sexo sin amor, es vacío, es sólo placer y reduce al ser humano a sus instintos más bajos como  son los propios de un animal.

Es aquí, en donde el ser humano, la persona, ha de saber reconocerse y aprender que la abstinencia, no es sólo de personas célibes, sino de personas que se aman a sí mismas, se respetan y que aman.

Sólo ésta sigue siendo la forma de la práctica del sexo seguro: con amor y por defecto, será con fidelidad.

Las redes virtuales, entrenan al ser humano en todo lo contrario.

Cada uno que elija su camino bajo las consecuencias a la que su elección le puede llevar.


María  Isabel Gómez Castillo 


Fotografía de María Isabel  Gómez Castillo

domingo, 22 de febrero de 2015

EJEMPLO DE CARIDAD


Tú, Señor, eres bueno e indulgente, 
rico en misericordia con aquellos que te invocan:
¡atiende, Señor, a mi plegaria, 

escucha la voz de mi súplica! 

Salmo 86(85),6.

http://evangeliodeldia.org/main.php?language=SP&module=readings&localdate=20150221

Fotografía: Isabel Gómez Castillo

Psiquiatría: El etiquetado de niños con falsos trastornos mentales



La responsabilidad de los profesionales que realizamos diagnósticos en el ámbito de salud mental es de gran responsabilidad.

Cada vez que se me permite y surge la ocasión de aclarar cuál es la parte de mi trabajo, me veo en la necesidad de invitar a los padres de familia que  exijan en caso de dudas un segundo diagnóstico con un exhaustivo diagnóstico diferencial por parte de colegas y profesionales afines, ya que me estoy encontrando con diversas negligencias en  el abordaje de tratamientos en los que se dan falsos diagnósticos.

 En especial, estoy detectando que en el caso de menores, se les están otorgando diagnósticos que incompletos, falsos, o descartando realidades en su área de salud mental que conlleva a la negligencia profesional por omisión en el servicio de la asistencia sanitaria correcta  y necesaria  para ellos.

Observo a padres confusos, preocupados pero a la vez, bloqueados emocionalmente que, casi paralizados por lo que se la indicado, tardan o dudan en sus tomas de decisiones para el bienestar de los menores.

También me estoy encontrando con una realidad como en la que, personas no cualificadas, con todo el desparpajo que en ellas llevan de desequilibro emocional, emitan juicios de valor calificando a menores y a otras personas con supuestas etiquetas que se corresponden al rubro de diagnóstico en el ámbito de salud mental para que éstos sean motivo de discriminación, humillación y trato vejatorio en la persona que lo padece sin que las autoridades tomen ninguna medida al respecto.

El qué  está pasando actualmente en el abordaje de los diagnósticos, lo desconozco.

En el cómo se están formando a las nuevas generaciones de profesionales que han de estar optimamente cualificados para diagnosticar, también lo desconozco.

Sólo puedo señalar que, la crisis de valores,  también está afectando a colegas y otros profesionales de quienes depende otorgar un servicio de calidad en pos de procura la protección de seres vulnerables como los usuarios de los servicios catalogados como área de salud menta.
María Isabel Gómez Castilo

viernes, 20 de febrero de 2015

AYUNO, PARTE DE LA CUARESMA EN LA PSICOLOGÍA




 «El que quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, cargue con su cruz cada día y se venga conmigo. Pues el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mi causa la salvará. ¿De qué le sirve a uno ganar el mundo entero si se pierde o se perjudica a sí mismo?»
Lucas 9, 25
http://buigle.com/detalle_modulo.php?s=1&sec=7&mes=&year=2015&fecha=20150219


Fusionar dos vocaciones a través de una profesión, para mí requiere en parte, la experiencia de la renuncia continua de lo que mi razón aprecia del manejo de mi carácter, para a través de mi personalidad, dar luz al fondo real que me inspira a vivir y trabajar.
Por ello, doy gracias.
También con este breve compartir señalo que ayunar desde el ejercicio de una profesión tan exquisita como lo es la carrera de Psicología sí es posible.
El ayuno de mis propias emociones y ante mis razonamientos individuales, me permite comprender el mensaje y llegar al estado de la otra persona.
Por ello, para mí,  el ayuno es silencio a  mis voces interiores para escuchar y sentir a los demás y a quién me Inspira.

María Isabel Gómez Castillo

Fotografía de María Isabel Gómez Castillo

jueves, 19 de febrero de 2015

PSICÓLOGO Y EL SIGILO PROFESIONAL II



El trabajo de un buen profesional  en el área de psicología radica en conseguir transmitirle a la persona mi visión haciéndola capaz de ver hacia la misma dirección de lo que haya detectado, con serenidad, calma, siguiendo sus tiempo, calmando sus  biorritmos, dando luz a sus razonamientos, ayudándole a gestionar las barreras que ha aprendido a utilizar para llegar a un límite que la exponga a un riesgo integral.

El trabajo  del psicólogo  no es contar a nadie lo que nos haya dicho bajo sesión a ninguna persona absolutamente nada de lo transmitido. Por ello es confidencial y, desde el primer momento de una sesión se ha de indicar al usuario del servicio  que todo lo que refiera quedará entre él y el profesional.

Es  importante saber acompañar a las personas cuando revelan su intimidad y saber darles las gracias  por la confianza depositada en  nuestro trabajo  y persona.

El trabajo  del psicólogo está lejos de manipular mentes, de persuadir, ya  que no  vendemos ni compramos, ACOMPAÑAMOS.

Incluso, cuando el trabajo es multidisciplinario se transmiten percepciones u  observaciones, pinceladas generales de lo que pueda ser el motivo de consulta y que sea necesario que el resto de profesionales conozcan  para  comprender  a  la persona y darle un trato humano y profesional cualificado.

Sólo en discusión de casos entre colegas, y únicamente si es  para descartar un diagnóstico o determinar una estrategia de  trabajo complementario con técnicas que estén fuera del alcance del profesional que en un inicio  lo abordó, se podrá compartir el caso, entendiéndose que siempre será bajo el ejercicio del Sigilo Profesional. En este caso, el colega tiene la obligación además  de la necesidad, de contrastar su  la información para tener su propia percepción para poder otorgar un trato óptimo a la persona y ayudarla en  la o en las necesidades que presente.

Recuerdo que,  el trabajo de un  psicólogo  es delicado. Requiere  un exquisito respeto hacia la persona, quién ha de recibir un trato sincero, amable, que la lleve  a  conciliar duelos, a perdonarse a perdonar, a sanar heridas para  abrir nuevos círculos que le otorguen nuevas oportunidades de vida. Tocar su mente para que trabaje su razón, así  como sus emociones.

También es parte del  trabajo psicológico sujeto al Sigilo Profesional, el realizarlo con elegancia y tino,  Los  profesionales que trabajamos con lo más íntimo de las personas hemos de enseñarles a que sean ellas en primer lugar las que  aprendan a llegar a sí mismas.


María Isabel Gómez  Castillo

Fotografía de Isabel Gómez

miércoles, 18 de febrero de 2015

PSICÓLOGO Y EL SIGILO PROFESIONAL I


Al igual que muchos otros profesionales, quienes  ejercemos la carrera de Psicología, estamos llamados a practicar el sigilo profesional para hacer de nuestra  praxis un trabajo con excelencia ética.

Lejos  de ser una opción, es una responsabilidad que trasciende lo profesional tocando el ámbito  moral.

Hemos de recordar quienes ejercemos la psicología que, todo lo que se nos indica en una sesión psicológica es confidencial; que jamás podrá trascender dicha información del espacio en el que se nos revela la misma. Sólo si lo es para fines  que lo ameriten, por lo general van acompañados de una orden judicial en casos extremos, que exigen como prueba nuestro testimonio en contextos también controlados por profesionales que confiamos van a dar un buen uso a la información que aportemos.

Estamos obligados a preservar la confidencialidad incluso hasta de lo que los  menores de edad nos indican en una sesión psicoterapéutica.

Jamás, se puede exponer a ninguna persona con lo que haya señalado en una sesión psicológica.  NUNCA, ha de trascender lo indicado en  consulta.

En el caso  del  trabajo con menores, ellos suelen aportar datos valiosos. Muchos de ellos,  es necesario contrastarlos con entrevistas a diversos miembros de la familia evitando enfrentamientos que vulneren la integridad psicológica del menor o lo exponga incluso, a una situación de riesgo físico. Pese a todo, siempre se han de cuidar a todas las partes.

Antes de tomar cualquier decisión como  profesional,  se ha de tener en cuenta que, en  caso de menores, la Patria Potestad la tienen en primer lugar  la tienen los padres, y, si  hay hechos que en principio podamos valorar  que  el menor ha de conocer, como lo es por ejemplo  en temas de adopción, la decisión final la tienen los padres, más aún si  se trata de un menor que no es infante o niño,  cuidando con mayor razón si fuese el caso de un adolescente.

Cualquier decisión de intervención sobre un tema confidencial, siempre se darán impresiones,  percepciones.  Se ha de indagar a consciencia el  contexto en  la que se desarrollan los hechos, las realidades  y estados de todos los involucrados (preferentemente mediante pruebas psicológicas), para proceder a  preparar a todas las partes (sólo en caso sea necesario), para realizar una modificación en la información que se maneje.

Ni siquiera en el caso de violencia doméstica, se puede intervenir  de manera directa e inmediata. Siempre se ha de invitar a la persona  a que decida si toma o no una decisión respecto  a su caso y  brindarle la garantía  de que en caso de una intervención multidisciplinaria, estará  acompañada por otro colega experto en la materia.

Si bien es cierto, habrá casos en los que los psicólogos podremos actuar  de oficio, sólo será para situaciones extremas y de carácter preventivo, habiendo agotado todos recursos previos más las pruebas que acrediten la urgencia de una intervención,  indicando a la persona la necesidad de la ayuda que requiere, acompañándola  emocionalmente hasta el último momento para que evitar sea violentada  en cualquier toma  de decisión. 

En ello está nuestro reto, el saber trabajar las  visiones,  proyecciones de las oportunidades que la persona tenga para  una vida con calidad y futuro. Es aquí, cuando con arte, se entrena  a  la persona en tiempos records a gestionar conflictos con salidas objetivas, concretas.

Nuestro trabajo, está muy lejos de hacer lo que racional y socialmente pienso que es lo oportuno. 

María Isabel Gómez  Castillo
Fotografía de Isabel Gómez